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Traslasierra

Marisol y Luz | No se cansen de buscarlas, nosotros no lo haremos

Publicado el dia 03/02/2018 a las 21h21min | Actualizado dia 06/02/2018 às 10h50min
Este es uno de los mensajes de sus familias, dirigido a la sociedad y también a la justicia, que a 4 años de impunidad en el Valle de Traslasierra, siguen exigiendo saber la verdad.

Por Alejandro Jeandet

Fotos: Maru Asia

Marisol y Luz | No se cansen de buscarlas, nosotros no lo haremos, este es uno de los mensajes de sus familias, dirigido a la sociedad y también a la justicia, que a 4 años de impunidad en el Valle de Traslasierra, siguen exigiendo saber la verdad. Este último viernes tal como estaba planificado la familia Rearte/Oliva rindió homenaje a la joven madre e hija desaparecidas en el verano del 2014 de la localidad de Los Pozos, Departamento San Javier.

 

Mientras, las sierras se teñían de rosa en las últimas horas del día, cuando el sol se rescostaba por el oeste, el último viernes, del corriente, no era un ocaso más, era el tiempo de volver hacer presente ese dolor hiriente de estas dos familias, que aún esperan respuestas por parte de la justicia cordobesa. Custodiados por un operativo de la policía provincial, la rotonda de ingreso a la localidad de Los Pozos, lentamente fue cambiando su soledad habitual, por la presencia de vecinos, familiares y amigos que llegaban al punto de concentración, a la distancia, la recta de Los Pozos, daba paso a la caravana de los pocos que habían estado una hora antes en Los Hornillos, donde se desplegó y descubrió una gigantografía de Marisol Rearte y Luz Morena.

Pese a lo concurrido del encuentro, un común denominador imperaba, el silencio que potenciaba aún más la angustia de la convocatoria, todo el mundo entendía que no había lugar para palabras, sino de respeto. Llegaron no solo del barrio, vino gente de Los Hornillos, Villa de Las Rosas, San Javier y Yacanto, Las Tapias y de la populosa ciudad de Villa Dolores. Mientras los que llegaban de Los Hornillos buscaban lugar para estacionar sus autos, los que esperaban en la rotonda, ya alistaban sus antorchas (linternas especialmente fabricadas con velas y tulipas de plástico) y otros, estiraban carteles y pancartas.

Pasaron cuatro veranos, y el abuso sigue intacto, la atmosfera que se respiraba era una mezcla de dolor y emoción entre los familiares directos, dolor por no saber nada de ellas, pero que en cierta medida se aplacaba por la entre comillas adhesión social. Es que, la de este viernes, era la marcha más convocante que se producía en 4 años de lucha, eso, para quienes conocemos de la historia, nos daba un cierto alivio, algo había sucedido en la sociedad local.

El gigante y viejo paramo del oeste cordobés, se había despertado, según los cálculos estimados por policía local, fueron casi un centenar de participantes, entre los que por supuesto estuvo al frente Gloria Reate (Hermana de Marisol), Damián Olvia (Padre de Luz) y un gran número de gente que se hizo eco del reclamo. La caminata avanzó por la vieja ruta rumbo al final del poblado, hasta el ingreso de lo que es, el ingreso a la casa materna de Marisol, en el trayecto, el milagro, vecinos que si bien no se unieron al recorrido, se acercaron a sus veredas a ver pasar la marcha.

Es de resaltar, pese a la fecha, nadie, ningún funcionario del ámbito político participo ni se integró como vecino al pedido de justicia, fue una pena absoluta el ausentismo de ellos, será que, este suceso aún no resuelto, resulta de una vergüenza semejante como para faltar. Será que, su presencia en el lugar, implicaría la asistencia de algún escriba de turno para retratar el momento, y en contra partida, está no sería una buena nota de tapa para mostrar en la exitosa temporada estival. Son preguntas que nos hacemos en voz alta.

En el final del recorrido, allí, en esa plazoleta de ingreso al barrio de Marisol y Luz, fue el momento de la manifestación pública, allí la voz de Gloria Reate se alzo y quebró el silencio del momento. Entre lágrimas dijo, es emocionante y es lindo verlos a todos ustedes aquí, reclamando por ellas (…), la verdad, esto es lo que necesitan Marisol y Luz, “un pueblo que grite, un pueblo que pida por ellas”. Nosotros, nos sentimos muy solos, siempre está nada más la familia y hoy en día, ver que hay mucha gente, es reconfortante, hay muchas mamás, que les enseñan a sus niños lo que está sucediendo, que vengan con nosotros, es algo muy especial, por esto, gracias.

Lo que necesitamos nosotros como familia, es que, se tomen 5 minutos y se pongan en nuestro lugar y se pregunten, qué paría si las desaparecidas fueran una integrante de su familia. Qué sucedería, si fuera su hermana,  sobrino, qué dirían, qué harían. Nosotros como familia, pedimos que nos acompañen, que no, nos dejen solos, que juntos exijamos saber, quién se las llevó, dónde están, qué sucedió, queremos saber si están vivas, y si lo están, tenerlas con nosotros, queremos darles un abrazo.

En todo este tiempo, pasaron muchas cosas en la familia, Luz tiene primos nuevos, tiene un hermanito de parte de la familia del Papá. Por favor, no se cansen de buscarlas, nosotros no lo haremos (…). Palabras sencillas, directas, exactas y nunca mejor elegidas por la que es, la voz de esta lucha, la misma que supera su angustia para transformarla en coraje, para seguir pidiendo lo que hasta ahora no se logró, justicia.

Entre los presentes, había otra familia que sabe bien lo que es sufrir la angustia de la apatía judicial, como desde el año pasado, hablamos de la familia de Silvia Gloria, Gallardo, desaparecida a pocos días de la perdida de Marisol y Luz de la vecina localidad de San Javier. Allí, también su hermana, Analía Prado también se dirigió al centenar de manifestantes, ella dijo, no dejen de buscarlas, por favor, disponga solo de 5 minutos, y sientan lo que es vivir en nuestro lugar.

Hoy nos tocó a nosotros, pero mañana, pasado, le puede pasar a cualquiera y eso sería una tragedia, qué harías si te faltará un hermano, un sobrino.  Es un dolor que no se calma con nada, es un pedazo que te arrancan de la vida, solamente queremos encontrarlas, reitero, traten de ubicarse en nuestro lugar, lo único que pedimos  es que nos ayuden a saber la verdad.

El paneo, en medio del oeste cordobés nos pinta un grupo de personas, para la familia todo un logro, para nosotros no deja de plantear un nuevo análisis de nuestra sociedad, hoy fueron 100 representantes. Deseamos que como dijeron los familiares, asumamos la responsabilidad que tenemos, la de reclamar por la verdad, porque si no lo hacemos, es probable que la impunidad nos siga visitando, esto no es menester del Valle de Traslasierra, en Alta Gracia, hay denuncias de un grupo de sospechosos intentaron secuestrar a dos niños, es hora de reaccionar.

Mientras los protagonistas del reclamo, se acercaban a la familia de las víctimas por desaparición forzosa en Traslasierra, lágrimas y angustia vestían los rostros de la mayoría, que ahí entendían el final del homenaje. La imagen nos hacía ver casi el mismo reflejo, caras con sed de justicia, carteles que aún no tienen respuestas, “Justicia”, “1460 días extrañándote”, “No, nos olviden”, “Te seguimos buscando Luz Morena”, “Justicia por Marisol y Luz”.

Minutos antes de que la noche tiñera de oscuro el cielo, uno a uno, esos carteles junto a las imágenes de Marisol y Luz fueron depositados a la sombra del viejo árbol que fue él último testigo, que las vio pasar aquel 2 de febrero de 2014, convirtiendo su soberanía natural en santuario del reclamo. Y tal vez, como un símbolo de esperanza, una a una las farolas se quedaron alumbrando el paraje, quizás como un icono señero, para que estén, donde estén, puedan volver al valle, al menos con la verdad, no nos conformamos con menos, verdad y justicia.-

Fuente: Cadena Mediterránea